Hay temporadas donde servir, trabajar, criar y sostener la vida cotidiana parece demasiado al mismo tiempo. En esos dias solemos pensar que Dios espera nuestra mejor version, pero el Evangelio muestra otra cosa: Cristo tambien se acerca al cansado.
No siempre necesitamos una estrategia nueva; a veces necesitamos volver a la verdad simple de que no caminamos solos. Dios no administra nuestra vida desde lejos. El esta presente en la cocina, en el viaje al trabajo, en las conversaciones que salen mal y en el intento honesto de seguir creyendo.
Hoy la invitacion no es producir mas, sino descansar en que el Senor sigue obrando aun cuando nuestra fuerza es limitada. La fidelidad tambien se parece a respirar profundo, orar breve y seguir dando el siguiente paso.
Oracion: Jesus, sostene mi corazon donde hoy no me alcanza la energia. Recordame que tu presencia no depende de mi rendimiento.